MASSIVE COCKS AT BOYBERRY
(POLLONES EN BOYBERRY)
Giuliano Giusepino tiene que
interrumpir su paseo en bicicleta por Barcelona para
ir a trabajar. Toni (Kid Chocolate), su compañero de
trabajo en Boyberry, el sex club más frecuentado en
Barcelona por los jovencitos con ganas de comer
pollas gordas, ha vuelto a fallar y le ha pedido por
favor que vaya él a abrir el local. Toni se inventa
la excusa de que tiene uno asunto urgente que
resolver: ese asunto se llama Fabio Costa, un
morenazo vicioso y lleno de tatuajes con una buena
polla venosa y gorda. Polvazo guarro en una casa
abandonada. Si os mola comer pies y chupar botas de
fútbol esta es vuestra escena.
Giusepino ha decidido pasárselo
bien en Boyberry ya que ha tenido que renunciar a
pasar su día libre en la playa en un día de verano
caluroso y húmedo.
Boyberry se va llenando de
gente que, como cada día, vienen a buscar macho en
este sitio morboso y lleno de vicio. Los más
madrugadores ya tienen bien ocupada la boca con
pollas de infarto en las cabinas llenas de Glory
holes. Alejandro Ferrer no pierde el tiempo y va
directo a su cabina preferida, la que tiene tres
Glory holes: es el primero en ocuparse de dos pollas
gordas y venosas que buscan boca anónima. Este
niñato de boca insaciable y culo tragón sabe cómo
sacar toda la leche de esos cipotes.
Los gemidos dentro de las
cabinas van poniendo a tono al resto de gente que se
pasea por los distintos rincones del Boyberry. Todos
tienen una idea en común: mamar, follar y ser
follados. Fran Reyes, tampoco pierde el tiempo, y
sabe como encontrar su trozo de carne en uno de los
muchos Glory holes. Los gemidos y lametazos de las
otras cabinas le dan el ritmo y cadencia para
comerse el pollón de Yenier. Pero Fran quiere más, y
se lleva a Yenier al wáter para darle culo y follar
culo. Estos dos cabrones se desahogan bien
follándose bien los agujeros y comiéndose bien los
nabos duros has soltarse el lecherazo en la puta
cara.
Mientras tanto Giuliano
Giusepino se entretiene poniendo cachondos a los
clientes que van llegando, mientras observa a los
que están chateando en la sala de Internet. Macano
Torres busca culo para follar en el chat. Tiene los
huevos llenos y quiere descargar. Se da una vuelta
por los pasillos y por el cuarto oscuro. Los
chavalillos le tiran los tejos pero él no se pone a
tono hasta que encuentra a Alejandro Ferrer que
sigue trabajándose los dos pollones que están a
punto de soltar el lecherazo. Alejandro tiene ahora
tres cipotes anónimos para comer. Macanao Torres se
pone a mil viendo como esos dos rabos sueltan la
leche en la puta cara de Alejandro. Ahora le toca el
turno a él: coge a Alejandro y lo arrastra fuera de
la cabina con la cara llena de lefa y se lo folla
delante de todo el mundo.
En recepción, Giuliano
Giusepino, no pierde el tiempo mientras trabaja. Es
capaz de hacer muchas cosas a la vez; mientras cobra
la entrada a los clientes y observa como David
Galant se hace una paja en la zona de Internet
(atención al cacho de rabo que gasta David), un
chaval le hace una buena mamada debajo del
mostrador.
Llega la hora de cerrar; pero
Giusepino aún tendrá que hacer el último servicio a
dos bakalas que quedan por el local. En el chill out
nuestro dependiente nos va a demostrar como se
pueden tragar dos pollones de 24 cm hasta los
cojones. Mamadas a sako, folladas, comidas de rabo
(de las que te sacan las lágrimas), spanking y
lecherazos en la cara.
Ahora sí que puede cerrar
Boyberry. Todos los clientes se han ido satisfechos.
Seguro que vuelven al día siguiente…